¿Por qué algunos medicamentos provocan pesadillas?


medicamentos


Una manera de entender las pesadillas es considerar las condiciones que las inducen. Por ejemplo, las personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT) suelen reportar pesadillas. Se ha demostrado que el Prazosin (también conocido como Minipress o Vasoflex) reduce de forma fiable el insomnio y las pesadillas en personas que sufren TEPT. Esto ocurre porque este fármaco bloquea un receptor de la noradrenalina.


La noradrenalina es un neurotransmisor con múltiples funciones fisiológicas y homeostáticas. Además de actuar como neurotransmisor también lo hace como hormona.


En realidad, el Prazosín es un medicamento que se utilizó originariamente para mejorar el flujo urinario en hombres con agrandamiento de próstata. Pero un hospital militar en Estados Unidos que atendía veteranos de guerra, descubrió que este medicamento aliviaba las dos patologías, es decir, el flujo urinario deteriorado asociado con una próstata agrandada y las pesadillas.

El rol de la noradrenalina en las pesadillas también es apoyado por el descubrimiento de la yohimbina. La yohimbina es un alcaloide derivado de la corteza de un árbol, es muy efectivo para el tratamiento de la disfunción eréctil, pero se ha descubierto que esta sustancia también aumenta la actividad de la noradrenalina en el cerebro, lo que incrementa el número de pesadillas.


Pesadillas y sueño

Los científicos han dividido el sueño en dos fases generales: el movimiento rápido del ojo (REM) y el movimiento no rápido del ojo (no REM). Estas dos fases se alternan a lo largo de la noche. El sueño no REM predomina durante las primeras horas después de quedarnos dormidos.
La mayoría de las personas, pero ciertamente no todas, sueñan durante el sueño REM. Cualquier medicamento que reduce la cantidad de tiempo que el cerebro pasa en el sueño REM puede inducir al cerebro a responder con el rebote REM. Por ejemplo, el alcohol reduce el sueño REM, por lo tanto, si se queda dormido borracho, el alcohol en su sangre evitará que su cerebro sueñe, esto hasta que el alcohol se metaboliza y ya no influya en la función cerebral. Una vez que esto sucede, el cerebro pasa un mayor porcentaje de tiempo en el sueño REM, es decir, el rebote REM. Los sueños que ocurren durante el rebote REM tienden a ser pesadillas.
Los fármacos que aumentan la acción del neurotransmisor GABA, como la mayoría de las benzodiazepinas, incluyendo los populares fármacos Clonazepam, o Restoril, también inducen a pesadillas aunque no siempre producen supresión de sueño REM.


GABA es el principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central. Desempeña el papel principal en la reducción de excitabilidad neuronal a lo largo del sistema nervioso. 


Irónicamente, los fármacos que se prescriben para tratar la adicción al alcohol bloqueando los receptores GABA, por ejemplo, Baclofen (vendido como Gablofen o Lioresal) producen pesadillas. En conjunto, esta evidencia sugiere un papel importante para el neurotransmisor GABA (y los medicamentos que influyen en él) en el control de las pesadillas.

El lapso de cada período de sueño REM que una persona experimenta cada noche es estrechamente controlado por las acciones del neurotransmisor acetilcolina. Los fármacos incompatibles con la acción de la acetilcolina, directa o indirectamente, tienden a producir pesadillas.
Desafortunadamente, muchos medicamentos antagonizan con la acetilcolina, incluyendo los antihistamínicos, algunos de los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos cardiovasculares comúnmente recetados para reducir la presión sanguínea, el popular fármaco antiulceroso ranitidina (Zantac), algunos medicamentos antipsicóticos comunes como la olanzapina (Zyprexa), así como medicamentos para prevenir el mareo por movimiento.
El antidepresivo paroxetina (Paxil) también tiene incidencia en la producción de pesadillas, ya que actúa evitando la recaptación de serotonina.


La serotonina es un neurotransmisor que participa en la regulación del sueño, ritmos circadianos, apetito, entre otras funciones corporales.


Debido a que muchas personas toman uno de estos medicamentos diariamente, la probabilidad de experimentar pesadillas recurrentes inducidas por fármacos es bastante alta.


¿Por qué algunas pesadillas implican una sensación de asfixia?

Estas sofocantes pesadillas de dificultad para respirar suelen ocurrir durante el sueño no REM cuando la respiración y frecuencia cardíaca se ralentizan significativamente. Si usted está soñando mientras experimenta estas condiciones fisiológicas, su cerebro incorpora sus cualidades sensoriales a la dinámica del sueño. A veces, con sólo estar bien envuelto en las sábanas, proporciona un estímulo sensorial suficiente para inducir a la sensación de asfixia.


En resumen, los fármacos que mejoran la función de los neurotransmisores noradrenalina o serotonina (y probablemente dopamina), fármacos que deterioran la función de las neuronas de acetilcolina (vinculada a recuerdos desagradables), el alcohol y la mayoría de los fármacos que usamos para reducir la ansiedad o inducir a la somnolencia, pueden causar pesadillas. 

El consumo de té produce cambios epigenéticos en las mujeres


Un estudio realizado en la Universidad de Uppsala (Suecia) muestra que el consumo regular de té conduce a cambios epigenéticos en los genes, dichos cambios se producen especialmente en las mujeres.


beber té

Los cambios epigenéticos son transformaciones químicas que modifican nuestros genes. En este estudio, los investigadores muestran que el consumo de té conduce a las mujeres a cambios epigenéticos en genes que interactúan con el cáncer y el metabolismo de los estrógenos.

Es bien sabido que los factores ambientales y de estilo de vida, como la alimentación, el tabaquismo y la exposición a sustancias químicas, pueden conducir a cambios epigenéticos.
En el presente análisis, investigadores de la Universidad de Uppsala, en colaboración con otros grupos de investigación europeos, analizaron si el consumo de café y té podría conducir a dichos cambios. 

Estudios anteriores habían sugerido que tanto el café como el té desempeñan un papel importante en la modulación del riesgo de enfermedades en los seres humanos mediante la supresión de la progresión tumoral, la disminución de la inflamación y la influencia del metabolismo de los estrógenos. Estos mecanismos pueden estar mediados por cambios en la metilación del ADN.


La metilación del ADN es un proceso por el cual se añaden grupos metilo al ADN. La metilación modifica la función del ADN y generalmente actúa para reprimir la transcripción génica. Dicho proceso es esencial para un normal desarrollo y se asocia con una serie de procesos fundamentales, incluyendo la represión de elementos repetitivos, el envejecimiento y la carcinogénesis.  La metilación es el principal mecanismo epigenético.


Resultados del estudio

Los resultados muestran que hay cambios epigenéticos en las mujeres que consumen té, pero no en los hombres. Curiosamente, muchos de estos cambios se encontraron en los genes implicados en el cáncer y en el metabolismo de los estrógenos

"Los estudios previos han demostrado que el consumo de té reduce los niveles de estrógenos, lo que pone de relieve una diferencia potencial entre la respuesta biológica al té entre hombres y mujeres. En general, las mujeres también beben mayores cantidades de té en comparación con los hombres, lo que aumenta nuestro poder para encontrar asociación en las mujeres" palabras de Weronica Ek, investigadora del Departamento de Inmunología y Genética de la Universidad de Upsala, quien dirigió el estudio. 
Asimismo, la investigación no encontró ningún cambio epigenético en las personas que bebían café.

Los resultados de este análisis ponen de relieve el papel de los componentes farmacológicamente activos en el té que participan en la moderación de la progresión de tumores y en el metabolismo de los estrógenos, lo que puede reflejar que los efectos en la salud relacionados con el consumo de té puede ser debido a cambios en la expresión de los genes. 

Hace ya tiempo que se había demostrado que las catequinas del té conducen a cambios epigenéticos in vitro en células cancerígenas cultivadas, potenciando de esta forma el argumento de que algunos de los efectos del té sobre la salud pueden estar mediados por la epigenética.


Referencia
https://www.uu.se/en/media/news/article/?id=8870&area=2,4,10,16&typ=artikel&lang=en