Cuanto más adulto es el padre más probabilidades de transmitir mutaciones genéticas a sus hijos

Los padres mayores transmiten más mutaciones genéticas a sus hijos que las madres mayores. Dichos hijos tienen más probabilidades de sufrir enfermedades como autismo o esquizofrenia.


mutaciones genéticas


Utilizando análisis de ADN un estudio ha revelado que la edad del hombre influye en la salud de sus espermatozoides, además, factores como el tabaquismo pueden agravar la situación. 

Si bien se sabe desde hace mucho tiempo que la edad de la mujer puede afectar la salud de su descendencia, solo recientemente hemos comenzado a comprender cómo la edad del padre puede tener efectos similares. Ahora se sabe que los padres mayores transmiten más mutaciones genéticas a sus hijos que las madres mayores. Estos hijos tienen más probabilidades de padecer algunos tipos de enfermedades, sobre todo neurológicas.


La esperanza es que potencialmente podamos detectar personas y decir “'su esperma es realmente viejo” e identificar los riesgos para la descendencia, dice Tim Jenkins en la Universidad de Utah, uno de los autores del estudio.


La creciente evidencia sugiere que los papás mayores podrían transmitir riesgos para la salud a través de alteraciones epigenéticas en el ADN de sus espermatozoides. Estas alteraciones modifican la forma en que actúan los genes. Además, factores del estilo de vida como la dieta y el tabaquismo son conocidos por producir cambios epigenéticos que pueden afectar a la próxima generación.

El envejecimiento también es un factor. Jenkins y sus colegas han estudiado el esperma de 350 hombres, buscando estos cambios genéticos. Hasta ahora, el equipo ha encontrado cambios en 147 puntos en el genoma que parecen estar relacionados con la edad del hombre.

Usando esta información, el equipo ha creado una “calculadora” que evalúa el estado del ADN del esperma de un hombre en estos 147 puntos. Dicho análisis puede predecir la edad de un hombre con aproximadamente un 95% de precisión e identificar si su esperma ha envejecido prematuramente.


Jenkins y sus colegas han descubierto que los fumadores tienen el esperma mucho más deteriorado. “Para un hombre de 40 años que fuma, nuestra calculadora generalmente da que tiene 44 o más años”.


"El énfasis en fumar siempre ha estado del lado de la madre", dice Jenkins. "Pero cada vez es más evidente que las exposiciones en hombres pueden alterar la salud del hijo". No se trata solo de cómo nadan los espermatozoides o qué aspecto tienen, existen cambios a nivel molecular que pueden afectar a la descendencia.

Debido a que los espermatozoides se producen a lo largo de la vida del hombre, existe la posibilidad de que aquellos individuos con esperma deteriorado puedan revertir parte del daño. Por ejemplo, si un hombre de 30 años tiene una calidad de esperma de uno de 40, habría que ver que factores están generando esto. Si se pudieran cambiar dichos factores, sería posible mejorar la calidad del esperma y aminorar el riesgo.


Referencia:
http://www.dailymail.co.uk/health/article-4993996/Sperm-age-calculator-shows-man-conceive.html


Lo que debes saber acerca de una conmoción cerebral

Son numerosas las veces que sentimos hablar de una "conmoción cerebral", por ejemplo, en el deporte. Sin embargo, mucha gente tiene una idea errónea sobre este tipo de lesión.


conmoción cerebral


Una conmoción cerebral es una lesión cerebral traumática, en la mayoría de los casos leve, aunque requiere de una atención significativa. Podrían pasar días o semanas antes de que aparezcan signos, así que, ante cualquier golpe en la cabeza, se debe controlar como se siente usted o la persona que sufrió la lesión, en un espacio de tiempo prudencial.

Aunque las conmociones cerebrales son una lesión relativamente común, todavía existen conceptos erróneos sobre la ocurrencia, el diagnóstico y su tratamiento. Veamos algunas precisiones para comprender mejor estos puntos.


1.) ¿Se debe experimenta pérdida de conciencia en una conmoción cerebral?

La pérdida de conciencia no es el único indicador de conmoción cerebral. De hecho, una pérdida de conciencia solo ocurre en una minoría de casos. Algunas décadas atrás, la pérdida de conciencia era uno de los principales signos utilizados para su identificación. Sin embargo, ahora sabemos que hay una variedad de otros síntomas además de perder la conciencia que son indicadores importantes. Dolor de cabeza, fatiga, náuseas, sensibilidad a la luz o al ruido, problemas de equilibrio, mareos y zumbidos en los oídos son síntomas físicos comunes que pueden ocurrir sin pérdida de conciencia y pueden indicar la posibilidad de una conmoción cerebral.


2.) ¿Las conmociones cerebrales son el resultado de un golpe directo en la cabeza?

No necesariamente debe haber un impacto directo en la cabeza para sufrir una conmoción cerebral. Esta también puede ser causada por la fuerza transmitida a la cabeza por un golpe en otra parte del cuerpo. Por ejemplo, un golpe en el cuello, tórax u otra región cerca de la cabeza pueden causar un efecto latigazo en el cerebro que bien podría provocar una conmoción cerebral. Cualquier movimiento repentino que haga que el cerebro rebote dentro del cráneo puede dañar las células cerebrales y causar un traumatismo craneoencefálico.


3.) ¿Todas las conmociones cerebrales se detectan con una tomografía o una resonancia magnética?

Muchas conmociones cerebrales no pueden diagnosticarse con una tomografía computarizada o una prueba de resonancia magnética. La tomografía convencional y las imágenes por resonancia magnética casi siempre aparecen normales después de las conmociones cerebrales, incluso después de repetidas conmociones cerebrales. En los casos en que se sospecha de una lesión más grave en el cerebro, se puede usar una tomografía computarizada para identificar coágulos intercraneales que requieran neurocirugía, pero la frecuencia de esto es muy baja (menos del 1 % de los casos). Para los pacientes que han pasado un examen neurológico normal y que no muestran síntomas posteriores a la conmoción cerebral, excepto el leve dolor de cabeza, es razonable renunciar a la tomografía. Es probable que el médico comience por realizar un examen neurológico para evaluar la visión, la audición, los reflejos, la memoria, la concentración, el equilibrio y la coordinación, y partirá desde allí.


4.) ¿Se debe despertar cada 20 minutos a alguien que haya sufrido una conmoción cerebral?

Por el contrario, el descanso es muy importante para el proceso de curación y recuperación del cerebro. Durante al menos las primeras 12 horas, alguien debe despertar a la persona cada 2 o 3 horas para hacerle una simple pregunta y buscar cualquier cambio en su apariencia o comportamiento. Una vez que un médico haya analizado al paciente en esta etapa de evaluación inicial, solo se necesita verificarlo periódicamente. Dormir lo suficiente es uno de los aspectos más importantes del tratamiento después de una conmoción cerebral.


5.) ¿Se deben evitar todos los medicamentos después de una conmoción cerebral?

Algunas personas temen que ciertos medicamentos empeoren o enmascaren los síntomas de la conmoción cerebral, pero los medicamentos de venta libre, como el paracetamol (Tylenol), se pueden usar con seguridad para tratar el dolor. No se debe usar aspirina, ibuprofeno, naproxeno y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Siempre es conveniente hablar con un médico antes de tomar medicamentos, especialmente cuando no esté seguro de qué debe tomar para la condición y síntomas. La medicación prescrita por un médico puede incluso ser necesaria para ayudar a la recuperación del cerebro.


6.) ¿La lesión cerebral solo ocurre en el momento del impacto?

Una conmoción cerebral implica procesos microscópicos a nivel del cerebro, los cambios químicos pueden ocurrir durante días, semanas o incluso meses después del impacto. En las lesiones cerebrales traumáticas moderadas y graves, los síntomas pueden desencadenarse desequilibrios en la producción de hormonas necesarias para que el cerebro funcione normalmente. Después de una conmoción cerebral, el cerebro también es más susceptible a las lesiones, por lo que es fundamental prevenir cualquier segunda conmoción cerebral u otros impactos en el cerebro durante el proceso de curación. En los días o semanas posteriores a una conmoción cerebral, algunas personas pueden desarrollar un síndrome de contusión posterior; Los síntomas incluyen dolor de cabeza, fatiga, deterioro cognitivo, depresión, irritabilidad, mareos, problemas de equilibrio y apatía. Esta es la razón por la cual es crítico buscar un tratamiento adecuado desde el principio y monitorear los cambios en los síntomas.


7.) Conmoción cerebral en niños
  
En el caso de los niños, los síntomas pueden ser más duraderos y severos que en un adulto. El cerebro joven es más susceptible a la conmoción cerebral que el cerebro de una persona mayor y puede requerir más tiempo para recuperarse. Los niños especialmente pueden no mostrar síntomas de conmoción cerebral hasta meses o incluso años después del trauma inicial. Esto hace que sea especialmente importante monitorear a las personas jóvenes con lesiones en la cabeza durante un largo período de tiempo.

Las lesiones cerebrales en la infancia pueden causar cambios sutiles que pueden no ser detectados por las pruebas neuropsicológicas, exámenes físicos o incluso una exploración del cerebro. Además, las conmociones cerebrales son acumulativas, es decir, cada golpe hace que el cerebro sea más vulnerable al próximo. Esto quiere decir que varias lesiones menores pueden crear un punto de inflexión desde el cual el cerebro luche por recuperarse completamente.

Otro punto importante ante una conmoción cerebral en un niño, es que debe descansar física y mentalmente, evitar el exceso de estimulación sensorial (luces brillantes, ruido fuerte, etc.), y evitar pantallas visualmente estimulantes, como los videojuegos, el uso de la computadora, teléfonos, etc. De lo contrario, esto podría causar más inflamación. En muchos casos, los niños con conmociones cerebrales que no siguieron las recomendaciones de descanso estándar tardaron el doble de tiempo en mejorar.


¿Por qué la obesidad eleva el riesgo de padecer cáncer?

Hace unos días, un informe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos determinó que hasta el 40% de todos los tipos de cáncer están vinculados a la obesidad. ¿Por qué el hecho de estar gordo eleva la posibilidad de padecer esta enfermedad?

obesidad

Hace ya tiempo que se sabe que algunos tipos específicos de cáncer están relacionados con la obesidad, estos son: tumor cerebral, mieloma múltiple, tumor de esófago y cánceres de tiroides, mama, vesícula, estómago, hígado, páncreas, riñón, ovarios, útero y colorrectal.


Muchos de éstos, incluyendo el de páncreas, pecho, colorrectal, hígado y ovario, están entre los tipos más mortales de cánceres.


El cáncer es una enfermedad compleja, con factores genéticos, ambientales, clínicos y de estilo de vida, todos los cuales contribuyen a la iniciación tumoral y a la progresión maligna. El tabaco y la excesiva exposición al sol son dos de los factores de estilo de vida más ampliamente estudiados que aumentan mucho y directamente el riesgo de cáncer. Pero el impacto carcinógeno de la obesidad es casi tan profundo y se está volviendo cada vez más prevalente, ya que las tasas de obesidad en muchas partes del mundo están comenzando a eclipsar las tasas de tabaquismo.


Consecuencias de la obesidad que promueven la tumorogénesis

El tejido adiposo de una persona obesa presenta cambios importantes en la producción de hormonas, adipocinas y citoquinas, así como una alteración de la infiltración inmune. Aunque numerosos tipos de células inmunes están presentes en los depósitos de grasa, los macrófagos son especialmente comunes y sus propiedades son alteradas por la obesidad. Los macrófagos del tejido adiposo, en depósitos de grasa sanos, se inclinan hacia el fenotipo antiinflamatorio M2, pero durante la obesidad, los macrófagos pro-inflamatorios M1 se vuelven más abundantes. Este proceso favorece la proliferación y supervivencia de células cancerosas.

El tejido adiposo pro-inflamatorio produce citoquinas promotoras de tumores, así como quimioquinas (también conocidas como citocinas quimiotácticas). Los altos niveles de estas citoquinas en sangre se encuentran típicamente en personas obesas. 
Además, el tejido adiposo sufre cambios en el metabolismo lipídico, lo que a su vez favorece la acumulación de lípidos.


Cáncer y resistencia a la insulina

La obesidad se asocia con el síndrome metabólico, que incluye la resistencia a la insulina, diabetes, hipertensión arterial y aterosclerosis. La resistencia a la insulina es una condición fisiológica definida por células que son resistentes a la acción de la insulina, incluso si esta se encuentra dentro de una concentración normal. Estas células complican la correcta absorción y metabolismo de la glucosa, dando lugar a la hiperglucemia, lo que expone a otras células, incluidas las células malignas, a concentraciones de glucosa superiores a lo normal.
La obesidad desencadena resistencia a la insulina por diversos mecanismos, pero actúa principalmente a través de ácidos grasos no esterificados elevados, también llamados ácidos grasos libres, que surgen de los adipocitos.

Dos importantes efectos promotores de tumores se derivan de la resistencia a la insulina inducida por obesidad: la hiperinsulinemia y la hiperglucemia. Las altas concentraciones de insulina, glucosa y ácidos grasos son fuertes promotores de supervivencia, crecimiento y proliferación celular y ejercen efectos similares en progenitores tumorales. Las altas concentraciones de glucosa favorecen el metabolismo de las células cancerosas glicolíticas, caracterizadas por un alto consumo de glucosa.

La hiperglucemia también aumenta la supervivencia de las células cancerosas bajo condiciones hipóxicas (muy poco oxígeno) y mejora adicionalmente la expresión de las enzimas glicolíticas. La hiperinsulinemia ejerce efectos adicionales promotores de tumores debido a las derivaciones estimuladoras de la insulina hacia dichas células tumorales.


Cáncer y microflora

El consumo de alimentos con alto contenido de grasa y bajo contenido de fibra puede provocar cambios en la microflora que habita el tracto digestivo humano, lo que conduce a la disminución de la diversidad microbiótica. Tal alteración está relacionada con una serie de enfermedades, incluyendo el cáncer.
Durante la obesidad, la composición de la microbiota intestinal y las propiedades del epitelio intestinal se alteran, lo que resulta en una disminución de su función. La obesidad también puede causar sobre-representación de especies bacterianas que producen metabolitos pro-carcinógenos. La alteración de la flora intestinal también altera la barrera epitelial intestinal, haciéndola más permeable a los microbios que traspasan la mucosa y activan las células inmunitarias, así como llegar al hígado a través de la circulación, todo lo cual aumenta la inflamación sistémica y contribuye a la producción de citocinas pro-inflamatorias. El uso descontrolado de antibióticos también puede conducir a la alteración de la microbiota y a la obesidad.
El aumento de la permeabilidad intestinal mostró ser un contribuyente principal a la tumorigénesis colorrectal, y también puede afectar el hígado y el páncreas.


Conclusión

La obesidad aumenta el riesgo de desarrollar tumores a través de una variedad de alteraciones fisiopatológicas incluyendo inflamación sistémica, desregulación de las adipocinas, resistencia a la insulina con hiperinsulinemia e hiperglucemia, alteración de la flora intestinal y alteraciones del sistema inmunológico.
La clave para abordar esto es comprender los mecanismos subyacentes al aumento del riesgo. Los esfuerzos deben estar dirigidos al desarrollo de la prevención temprana para los individuos que están en mayor peligro de desarrollar neoplasia maligna promovida por la obesidad.


Referencia:
https://www.cdc.gov/vitalsigns/obesity-cancer/index.html


El mito de que los trastornos mentales son causados por desequilibrios químicos en el cerebro

desequilibrio químico cerebro

-Doctor, tengo un desequilibrio químico en el cerebro.
-Muéstrame tus exámenes de laboratorio donde dice eso.
-No, no tengo ningún examen.

Este diálogo lo cuenta el psiquiatra Ron Leifer en uno de sus artículos para evidenciar cuanta de la gente que acude a él, llega diciendo que tiene un desequilibrio químico en el cerebro. "No creo haber oído nunca a un psiquiatra conocedor y bien entrenado hacer una afirmación tan absurda. En realidad, la noción de desequilibrio químico siempre fue una especie de leyenda urbana, nunca una teoría seriamente propuesta por psiquiatras bien informados”.

Lo cierto es que la teoría del desequilibrio químico se perpetuó ampliamente después de la introducción en el mercado del primer antidepresivo ISRS, el Prozac, en 1988. La sigla ISRS quiere decir inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina.


¿Cuál es el origen de la idea de que los trastornos mentales son causados ​​por desequilibrios químicos en el cerebro?

Los psiquiatras en los años 60 y 70 tendían a ser escépticos de las teorías biológicas del trastorno mental. Muchos psiquiatras de esa época fueron entrenados en el apogeo del psicoanálisis freudiano y pensaron que las teorías bioquímicas de la enfermedad psiquiátrica eran, en el mejor de los casos, explicaciones demasiado simplistas y reduccionistas de fenómenos psicológicos mucho más complejos. No fue hasta finales de los años 80, después de la liberación del antidepresivo Prozac, que la idea del desequilibrio químico golpeó como teoría psiquiátrica. Como el psiquiatra Peter Breggin señala en su libro Toxic Psychiatry, la compañía farmacéutica "Eli Lilly" avanzó en la teoría del desequilibrio químico como un esquema de comercialización para vender su nuevo medicamento Prozac. Por supuesto, no había evidencia demostrable de que los pacientes deprimidos tuvieran algún desequilibrio de este tipo, pero Lilly se aferró a ella. En poco tiempo, los psiquiatras y los pacientes psiquiátricos se identificaron con la idea de que los trastornos mentales eran causados ​​por desequilibrios químicos en el cerebro.


¿Por qué esta teoría permanece a pesar de que es falsa?

La idea de un desequilibrio químico es una forma simple y sucinta por la cual algunos profesionales de la salud mental comunican a pacientes y familias que las condiciones psiquiátricas son "reales". El desequilibrio químico proporciona una explicación aparentemente "científica" a problemas humanos que históricamente la propia investigación científica ha evitado. Hasta el día de hoy, no existe una sola prueba biológica para cualquier trastorno mental, a pesar de las creencias en el sentido contrario. Afirmar que un paciente tiene un desequilibrio químico es una forma de validar y confirmar la experiencia de la persona que sufre.

Sin embargo, la teoría del desequilibrio químico ofrece otra cosa, y esa es la oportunidad para el paciente psiquiátrico de limitar la responsabilidad de su condición. Durante mucho tiempo se ha observado, especialmente por los psicoanalistas, que muchos de los problemas etiquetados como síntomas psiquiátricos son intentos por parte de la persona, consciente o inconscientemente, de evadir la responsabilidad de su conducta. El paciente deprimido se retira y se quita de su ambiente estresante. El paciente disociativo cambia cuando es más conveniente. El paciente psicótico crea su realidad cuando ya no puede manejar sus asuntos. No es ningún secreto que los seres humanos tienen una relación amor-odio con responsabilidad. Les encanta la libertad que la responsabilidad les da, pero le temen a la idea de ser responsables de todo lo que hacen.

Además de estos factores, la teoría del desequilibrio químico se perpetúa por los psiquiatras interesados en el reposicionamiento de la psiquiatría como una rama de la ciencia médica. Durante muchos años, la psiquiatría fue vista como un "hijastro" de la medicina. Los psiquiatras no eran "verdaderos doctores", y ofrecían poco más a sus pacientes que su amparo. La teoría del desequilibrio químico proporcionó a la psiquiatría una forma de salir de su posición subordinada y convertirse en una corriente principal de la medicina. Esto, unido a los muy poderosos intereses financieros de las compañías farmacéuticas, ha contribuido a la extendida pero mítica creencia de que los desequilibrios químicos son los causantes de los trastornos mentales.


Referencia:

Breggin, (1991). Toxic psychiatry: Why therapy, empathy, and love must replace the drugs, electroshock, and biochemical theories of the new psychiatry.


Los perros que conviven con fumadores sufren de envejecimiento prematuro

Los perros que conviven con personas fumadoras tienden a envejecer más prematuramente a nivel celular, lo que puede implicar la aparición de enfermedades en forma anticipada.


fumador perro


Estimaciones actuales indican que entre el 30 y 40% de los perros que viven en un hogar, conviven con al menos una persona que fuma. Un estudio reciente sugiere que estos perros están en riesgo de envejecimiento prematuro e inflamación,  lo que puede acortar su vida.

Aunque hay extensos estudios sobre los efectos del humo de tabaco en personas no fumadoras (fumadores pasivos), no ha habido mucha investigación sobre tales efectos en la salud de animales.
De las pocas investigaciones ya existentes, ha habido alguna sugerencia sobre que el riesgo de cáncer es algo mayor para los perros que viven en un hogar con al menos un fumador. Sin embargo, la nueva investigación de la Universidad de Glasgow, sugiere que los perros de mediana edad que están expuestos al humo del tabaco muestran una serie de marcadores biológicos que normalmente se ven en perros envejecidos, y que se asocian con una muerte más temprana.


La investigación

El estudio involucró una muestra de 40 perros, aproximadamente la mitad de los cuales vivían en hogares con fumadores y la otra mitad en hogares sin fumadores. Los perros fueron observados durante un período de 12 meses. El primer paso fue determinar si los canes que vivían en un hogar con fumadores realmente estaban absorbiendo productos químicos del humo del tabaco. Esto se hizo mirando el pelaje de los animales. Un biomarcador químico importante es la nicotina y otro es la cotinina (un alcaloide que se encuentra en el tabaco y también aparece cuando un animal metaboliza la nicotina). El nivel de estos biomarcadores fue mayor en los perros procedentes de hogares con fumadores, además, dichas muestras sirvieron también para cuantificar la cantidad de tabaco que se fumaba en torno a los perros.

El número de análisis y pruebas de este informe de casi 600 páginas es extenso y complejo. Sin embargo, hay algunos hallazgos que son significativos. Estos se basan en el estudio de muestras de tejido extraído de la boca, los músculos y las regiones urogenitales de los perros. En todos los casos, los investigadores estaban tratando de medir la longitud de los telómeros, que son un marcador de envejecimiento fisiológico.

Nuestro material genético, específicamente el ADN, se almacena en estructuras llamadas cromosomas. Los telómeros son las tapas protectoras en los extremos de estos cromosomas. En los seres humanos jóvenes, por ejemplo, los telómeros tienen aproximadamente de 8.000 a 10.000 nucleótidos de longitud. Sin embargo, con el tiempo se hacen más cortos. Esto se produce porque los telómeros reducen su tamaño con cada división celular. Esto es importante porque cuando los telómeros alcanzan una longitud crítica (muy corta), la célula deja de dividirse e incluso podría morir. Esta erosión en los telómeros se ha relacionado con el envejecimiento y el riesgo de contraer enfermedades, incluyendo el cáncer. En efecto, este acortamiento gradual de los telómeros sugiere que nuestras células están programadas por un número limitado de divisiones celulares que no podemos superar. Esto se llama límite de Hayflick, muchos científicos creen que dicho límite es una medida de “vida máxima” de cualquier ser vivo.

La mala noticia es que los telómeros pueden ser acortados por otras razones, además de la división celular simple. Una de las influencias importantes es el estrés oxidativo, que es esencialmente un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad de un cuerpo para desintoxicar o reparar el daño resultante. La investigación ha demostrado que fumar produce estrés oxidativo, lo que también podría significar que puede reducir la longitud de los telómeros.

Uno de los principales hallazgos de esta investigación es que los perros que viven con fumadores tienen telómeros más cortos, lo que sugiere que, a nivel fisiológico, es como si estos perros hubiesen sido sometidos a un envejecimiento prematuro.


Ya se ha demostrado que existe una relación entre el acortamiento de los telómeros y la esperanza de vida, por lo tanto, probablemente estos perros tendrán vidas más cortas.


Existe además otra evidencia de que los perros que viven en hogares con fumadores están en peores condiciones de salud. Esto implica la medición de una glicoproteína llamada clusterina. Esta proteína ayuda a proteger a las células que están bajo estrés de una variedad de fuentes inflamatorias. Dado que el nivel de clusterina aumenta a medida que más células son atacadas, se ha propuesto que la clusterina también puede servir como biomarcador de enfermedades. Estos nuevos datos demuestran que la cantidad de clusterina en perros expuestos al humo ambiental del tabaco es considerablemente más alta, lo que sugiere que sus cuerpos están siendo atacados a nivel celular.

Hay otros hallazgos significativos en esta extensa investigación, sin embargo, todas las tendencias apuntan en la misma dirección. El tabaco no sólo acorta la vida de los fumadores humanos pasivos, sino que tiende a hacer lo mismo con sus compañeros caninos.


Referencia:
http://theses.gla.ac.uk/8371/7/2017HutchinsonPhD.pdf


3 cosas que debes saber si tienes problemas para dormir

Muchos de nosotros hemos experimentado personalmente el dilema de la privación de sueño. Sus efectos pueden ser sutiles al principio, nuestro cerebro está un poco más lento que de costumbre, nuestra memoria no tan precisa, y nuestros movimientos un poco más lentos. Sin embargo, el impacto rápidamente se acelera, y en poco tiempo podemos sentir como estamos moviéndonos en un estado de torpeza y confusión creciente.

reloj dormir


Lo que es menos obvio es que la privación del sueño realmente perjudica nuestra capacidad de procesar y almacenar los recuerdos que formamos durante nuestras horas de vigilia. Además, si la privación de sueño es crónica (cuando ocurre durante meses o años), también puede ser un factor de riesgo para contraer la enfermedad de Alzheimer.

Hace apenas un par de meses, investigadores en la universidad de Washington encontraron que una mala calidad de sueño conduce a mayores niveles de dos proteínas en el cerebro asociadas con el Alzheimer, la Beta Amiloide y la Tau. En el estudio, los niveles de Beta Amiloide aumentaron después de una sola noche de privación del sueño, y los niveles de la proteína Tau aumentaron después de una semana de privación del sueño. Aunque es probable que el cerebro tenga un mecanismo para corregir estos efectos en el corto plazo, este hallazgo puede proporcionar una posible explicación del vínculo entre la privación crónica del sueño y el Alzheimer.

Un hallazgo relacionado en un estudio de la enfermedad de Alzheimer con ratones demostró que no sólo la proteína Beta Amiloide era significativamente mayor en animales que eran privados de sueño, sino que también, los niveles de Beta Amiloide en el cerebro descendían notoriamente durante las horas de sueño. Aunque este mecanismo de limpieza del cerebro aún no se ha comprobado en seres humanos, es interesante observar que los niveles de Beta-Amiloide en humanos aumentan a lo largo del día, pero disminuyen durante el sueño. 
Estos resultados, cuando se combinan con datos que demuestran que el sueño es necesario para recordar con éxito la información almacenada durante el día, proporcionan un apoyo creciente al vínculo entre el sueño y la salud del cerebro.

Debido a que el sueño es a menudo la primera víctima de un horario excesivamente extendido, muchos de nosotros no nos sentimos bien descansados ​​y renovados sobre una base diaria. Por tanto, saber que hacer para dormir mejor y además alcanzar niveles óptimos de sueño se ha tornado imprescindible en nuestros días. Veamos 3 puntos al respecto que le pueden ayudar.


1.) Programe un "tiempo de inactividad" antes de acostarse

Hacer diariamente un relajante ritual antes de acostarse ayuda a indicar al cuerpo de la próxima transición al sueño, y mejora la calidad del mismo. Las actividades calmantes pueden incluir atenuar las luces, leer, hacer ejercicios de respiración o escuchar música suave. También considere apagar los dispositivos de luz azul aproximadamente una hora antes de acostarse (por ejemplo, televisores, teléfonos celulares, tabletas, etc.), dado que se ha demostrado que la luz azul interfiere con la melatonina, una hormona inductora del sueño.


2.) Enseñe al cerebro a relacionar la cama con el sueño

Si se acuesta y no puede conciliar el sueño después de 10 o 15 minutos, levántese y haga algo relajante. Cuando nos acostamos y pensamos en cosas durante largos períodos de tiempo antes de quedarnos dormidos, nuestro cerebro involuntariamente vincula a la cama con la cavilación. Como resultado, cuando nos acostemos la próxima vez, podemos pasar automáticamente a modo "pensar" en lugar de modo "dormir". Para enseñar a su cerebro relacionar la cama con el sueño, si no lo puede conciliar después de unos minutos, levantarse y haga algo calmante como por ejemplo meditación o lectura (aunque sea unos pocos minutos). Luego regrese a la cama cuando se sienta con somnolencia. Repita esto tantas veces como sea necesario, incluso en una sola noche. Esta recomendación puede parecer paradójica, pero realmente funciona. Con el tiempo, su cerebro más fácilmente entrará en modo “dormir”, en lugar del modo “pensar” cuando se acuesta.


3.) Calcular cuánto sueño necesita para sentirse bien descansado

Aunque la persona promedio requiere de entre 7 y 9 horas de sueño, muchas necesitan más o menos tiempo. ¿Cómo sabes cuánto tiempo es óptimo para ti? Si te sientes renovado, te despiertas sin despertador, te sientes alerta durante todo el día (sin el uso excesivo de cafeína), y no te quedas dormido inmediatamente después de que tu cabeza golpea la almohada, es probable que duermas lo suficiente.
Si no estás durmiendo lo suficiente, aumenta gradualmente la cantidad de tiempo que duermes hasta que se sienta bien descansado, y priorizar la obtención de esa cantidad de tiempo sobre una base diaria.


Referencia:
https://academic.oup.com/brain/article-abstract/140/8/2104/3933862/Slow-wave-sleep-disruption-increases-cerebrospinal


Las células T desempeñan un papel en la aparición de enfermedades y alergias

Una reciente investigación aporta pruebas de que las células T, responsables de mantener el sistema inmunológico equilibrado, son vulnerables al agotamiento. Esto interrumpe su normal funcionamiento, lo que puede contribuir a la aparición de enfermedades y de reacciones alérgicas. 


células T

Dicho estudio sugiere que las células T  reguladoras están sujetas al agotamiento funcional, lo que también influye en las células T convencionales que combaten agentes infecciosos y células tumorales. Las células T reguladoras son una pequeña población de linfocitos que mantienen el sistema inmune bajo control y ayudan a prevenir asma, alergias y trastornos autoinmunes como esclerosis múltiple o lupus.


Las células T reguladoras (también conocidas como Tregs) son linfocitos T que regulan o suprimen a otras células del sistema inmunológico. Estas células controlan las respuestas inmunitarias de partículas extrañas o propias y ayudan a prevenir enfermedades autoinmunes.


Los investigadores se centraron en el supresor tumoral B1 (conocido como LKB1), una proteína que controla el crecimiento celular y el metabolismo. Trabajando en ratones, los investigadores observaron cómo, a nivel molecular, la pérdida de LKB1 en las células T reguladoras perturbaba el metabolismo celular y su normal funcionamiento. A medida que las células T reguladoras mostraban cambios moleculares característicos del agotamiento funcional (cuando disminuían los niveles de la proteína LKB1) los ratones desarrollaban enfermedades inflamatorias fatales.

Los resultados apuntan al agotamiento funcional de las células T reguladoras como posible responsable de la respuesta inmune asociada con la reacción alérgica conocida como respuesta Th2.


La investigación sugiere un posible nuevo enfoque terapéutico a los trastornos autoinmunes, el que estaría diseñado para aumentar la función de las células T reguladoras mediante la modulación del metabolismo celular.


La anomalía estructural de LKB1 en las células T reguladoras también alteró las vías metabólicas que apoyan la función de las mitocondrias. Las mitocondrias producen energía para impulsar las células.

Los investigadores relacionaron la capacidad de las células T reguladoras en amortiguar la respuesta de Th2, en parte, a la capacidad de LKB1 para restringir la expresión del receptor de superficie celular PD-1 y posiblemente otros receptores.
En las células T convencionales, el PD-1 ayuda a inhibir la respuesta inmune, lo que facilita la aparición de enfermedades autoinmunes.

La pérdida de LKB1 condujo a un aumento de la producción de PD-1 en las células T reguladoras. Este aumento inhibe la capacidad de las células T reguladoras de suprimir la respuesta inmune Th2. El bloqueo de la actividad PD-1 restauró, en gran medida, la capacidad de las células T reguladoras que carecían de LKB1 para suprimir la respuesta inmune Th2.

Los investigadores además encontraron pruebas de que LKB1 ayudó a controlar la respuesta Th2 a través de procesos adicionales. Por ejemplo, LKB1 también contribuyó a reprimir los marcadores de la superficie celular en células inmunes llamadas células dendríticas que alimentaron la reacción alérgica. La pérdida de LKB1 por las células T reguladoras también se asoció con un aumento de los niveles de moléculas de señalización o citoquinas, asociadas con la respuesta inmune Th2.


Referencia:
https://www.nature.com/nature/journal/v548/n7669/full/nature23665.html


El papel de la inflamación crónica en ciertas enfermedades

“Inflamación crónica” se ha convertido en uno de los términos más sustanciales en la ciencia médica actual, ya que dicha condición es señalada como culpable de causar o agravar patologías que van desde la alergia al Alzheimer, pasando por el cáncer o el autismo.


inflamación crónica

La última evidencia del rol de la inflamación en la enfermedad se produjo hace un par de semanas, cuando un ensayo clínico global de 10 mil pacientes que habían tenido ataques cardiacos anteriores, demostró que un medicamento antiinflamatorio redujo su riesgo de nuevos ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Un efecto secundario sorpresa: La droga también bajó bruscamente el riesgo de cáncer de pulmón. Esto es una clara indicación del papel de la inflamación crónica en estimular el crecimiento del cáncer.


¿Qué es la inflamación crónica?

La inflamación crónica es el resultado de un sistema inmunológico hiperactivado (muy reactivo) o con un mal funcionamiento. Si el sistema inmune desencadena por error una respuesta inflamatoria cuando no hay amenaza presente, puede causar un exceso de inflamación en el cuerpo. También podría deberse a un problema subyacente que el organismo está intentando combatir. 
Este exceso de activación inmune envía señales celulares equivocadas a varias partes del cuerpo, lo que puede desencadenar o empeorar condiciones como, por ejemplo, diabetes, Alzheimer o cáncer.


Inflamación y medicamentos

Hasta ahora, uno de los problemas para tratar la inflamación crónica con medicamentos era que, si queremos bloquearla, podríamos también estar bloqueando el mecanismo de defensa natural por el cual nos protegemos de distintos virus, bacterias y otros organismos.
Otro obstáculo es que cada individuo responde de manera diferente a los fármacos anti-inflamatorios, basado en parte, en su composición genética, ya que cada fármaco tiene como objetivo un aspecto diferente de las muchas vías inflamatorias del cuerpo.
Lo bueno es que la ciencia está empezando a ver una diversificación y especificación de tratamientos que persiguen las distintas vías inflamatorias.

Un caso claro ocurre con las personas que tienen VIH, estos individuos son tratados con
antirretrovirales estándar, que a menudo son exitosos en mantener la infección a raya. De todos modos, fragmentos residuales del virus continúan flotando en su torrente sanguíneo y constantemente perturban al sistema inmunológico, aumentando la inflamación crónica. Con el tiempo, esta inflamación causa exceso de coagulación de la sangre, y en última instancia, eleva sustancialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Pero un estudio está llevando a cabo una prueba piloto, utilizando un fármaco derivado de la saliva de garrapata destinado a prevenir la coagulación de la sangre. (Las garrapatas y otros insectos de este tipo tienen anticoagulantes naturales en su saliva para que les sea más fácil beber y digerir la sangre de la que dependen para su alimentación).

La investigación encontró que el fármaco logró atenuar la coagulación anormal de la sangre y también la híperactivación inmune. Los investigadores ahora esperan crear una droga que pudiera no sólo ser útil para la coagulación y la inflamación en el HIV, sino también en otras varias enfermedades, por ejemplo, la hemorragia que ocurre en el Ébola.


Investigaciones similares a las del HIV, se están llevando a cabo también con otras patologías como la diabetes, el Alzheimer, la depresión y problemas cardíacos.


¿Es evitable la inflamación?

Sí, de hecho existen una serie de factores que aumentan considerablemente el riesgo de inflamación crónica, por ejemplo, fumar, una mala alimentación, obesidad, estrés, infecciones mal tratadas, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o diabetes mal controlada.
  
Otro punto importante es como podemos reducir la inflamación crónica del organismo, por ello, veamos 8 consejos básicos para reducir la inflamación crónica del organismo.

1.) Consumir omega-3: dicho consumo debiera ser mediante alimentos, no con suplementos. Los alimentos más ricos en omega-3 son semillas de lino, cacahuates (o maníes), aceite de oliva, nueces y algunos pescados como sardinas, atún, anchoas, salmón o caballa.  

2.) Alimentación saludable: existen algunos alimentos que contribuyen a la inflamación, estos son las grasas trans, los fritos y el azúcar (según algunos estudios, el azúcar es el alimento que provoca más inflamación). Por tanto, se tienen que evitar consumir productos de este tipo.

3.) Practicar ejercicios regularmente: los ejercicios, sobre todo los aeróbicos (caminar, correr, andar en bicicleta, etc.), son otra manera de disminuir la inflamación.

4.)  Niveles de insulina: Si el nivel de insulina en ayunas es menor que 3, considere limitar o eliminar el consumo de granos y azucares hasta que haya optimizado su nivel de insulina

5.) No fumar: el tabaquismo endurece las arterias, lo que aumenta la inflamación. Sin embargo, es posible revertir estos efectos cuando deja de fumar por diez años. También debe asegúrese de hacer cambios en la dieta, para no caer en la trampa de reemplazar el tabaco por alimentos poco saludables.

6.) Controlar el tamaño de su cintura: en el caso de las mujeres la medida ideal de la cintura es de 81 centímetros, para los hombres 87 centímetros. En caso de excederse en estas medidas, es probable que tenga niveles elevados de inflamación, por lo que debería perder peso.

7.) Eliminar el estrés: Niveles elevados de cortisol (hormona del estrés) pueden desencadenar la liberación de sustancias químicas inflamatorias. Por tanto, es importante eliminar o aminorar el estrés. La meditación, por ejemplo, es una interesante técnica para tratarlo.

8.) Vitamina D: Esta vitamina es de gran impacto para la salud. La mayor fuente de vitamina D es exponiendo la piel a los rayos solares, ya que el cuerpo la produce naturalmente de esa forma. Muy pocos alimentos contienen esta vitamina de manera natural, es por eso que muchos son fortificados o enriquecidos con ella. 
Algunos pescados como el salmón, atún y caballa contienen buenos niveles de vitamina D. El hígado de res, los champiñones y las yemas de huevo aportan pequeñas cantidades.


Referencias:
https://www.statnews.com/2017/08/27/novartis-inflammation-lung-cancer/
http://stm.sciencemag.org/content/9/405/eaam5441


El papel de la alimentación en la salud mental

Determinados cambios en la alimentación pueden tener efectos positivos sobre los problemas de salud mental.


 alimentación salud mental


La salud del sistema digestivo modula su funcionamiento con la actividad cerebral a través del eje microbioma-intestino-cerebro. Los estudios recientes apuntan a un posible vínculo entre los desequilibrios en la flora intestinal (el aumento de la inflamación de la mucosa intestinal y su desregulación inmunológica) con un aumento en el riesgo de padecer depresión. Los datos preliminares de investigaciones en animales y ensayos clínicos en seres humanos sugieren que los probióticos tienen efectos terapéuticos en estados depresivos y en la ansiedad.

Si bien la mayoría de los resultados de estudios sobre la relación entre la nutrición y la salud mental no son concluyentes, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que, por ejemplo, reducir o eliminar el azúcar refinado y la cafeína de la dieta mejora el estado de ánimo en muchos pacientes con depresión. Los alimentos ricos en folato, piridoxina (B6) y metil-cobalamina (B12) son terapéuticos porque estas vitaminas son esenciales en la síntesis de serotonina, dopamina y norepinefrina, tres neurotransmisores que juegan un papel fundamental en la regulación del estado de ánimo.

El aumento del consumo de pescados ricos en ácidos grasos omega-3 puede proporcionar un efecto protector contra la depresión. Importantes fuentes dietéticas de omega-3 incluyen salmón, sardinas y otros peces de aguas profundas, así como aceite de linaza, nueces o semillas de lino y chía. La ingesta relativamente más alta de ácidos grasos omega-3 (es decir, en comparación con los ácidos grasos omega-6) está correlacionada con marcadores inflamatorios más bajos, como el de la proteína C reactiva, lo que reduce el riesgo de trastornos mediados por la inflamación, incluyendo la depresión y la enfermedad de Alzheimer. De hecho, las tasas de prevalencia de depresión severa y los intentos de suicidio son menores en países donde el pescado es una parte importante de la dieta promedio.


En Japón, donde el consumo de pescado es muy alto, la incidencia anual de depresión entre la población es de sólo 0,12 %, en comparación con el 6 % en Nueva Zelanda, donde el consumo de pescado es relativamente bajo.


Un estudio epidemiológico concluyó que el consumo de pescado (que contenía principalmente ácidos grasos omega-3) de dos a tres veces por semana, redujo significativamente el riesgo de deterioro cognitivo en adultos. Asimismo, se encontró que el alto consumo de pescado estaba inversamente correlacionado con el deterioro cognitivo. Por el contrario, los individuos que preferían alimentos ricos en ácido linoleico (un ácido graso omega-6) exhibieron tasas significativamente más altas de deterioro cognitivo.
Los factores del estilo de vida -incluyendo el ejercicio y el consumo de alcohol- además del nivel educativo, están relacionados con las preferencias dietéticas y, por lo tanto, con un riesgo relativamente menor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Las personas que consumen una dieta rica en grasas saturadas y alta en calorías tienen un riesgo promedialmente mayor de desarrollar enfermedad de Alzheimer, que las personas que tienen ingesta moderada de grasa y restringen las calorías totales.

El exceso de ingesta calórica y la alta ingesta de grasas promueven la formación de radicales libres dañinos que causan cambios neuropatológicos difusos en el cerebro. Un meta-análisis con los resultados de diferentes estudios a nivel comunitario concluyó que el riesgo de enfermedad de Alzheimer aumentó linealmente a una tasa de 0,3 % con cada aumento de 100 calorías en la ingesta diaria. Además, el alto consumo diario de grasa se correlacionó fuertemente con un mayor riesgo de desarrollar demencia.

El consumo de cafeína aumenta los niveles sanguíneos de epinefrina, norepinefrina y cortisol, lo que resulta en un aumento de estados de ansiedad, nerviosismo y un mayor riesgo de ataques de pánico, pero solo en individuos que están genéticamente predispuestos a estos trastornos.
El consumo moderado pero no fuerte de vino tinto (dos vasos por día en hombres y uno en mujeres) se asocia con un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer. En un gran estudio de cinco años, 19.000 mujeres de 70 a 80 años que bebían diariamente 14 g de alcohol (el equivalente a un vaso y medio de vino o una cerveza de 0,35 litros) tuvieron un 20 % menos de deterioro cognitivo, en comparación con las no bebían.
En cambio, el abuso crónico de alcohol se asocia a menudo con desnutrición debido a la mala absorción de nutrientes esenciales a través de la mucosa del estómago y del intestino delgado, lo que da lugar a niveles sanguíneos significativamente reducidos de tiamina, folato e importantes minerales. La hipoglucemia puede ser el resultado de efectos tóxicos del alcohol en el hígado, que se manifiesta como confusión, ansiedad y deterioro del funcionamiento cognitivo. Los alcohólicos que mejoran su nutrición general probablemente tienen una mejor oportunidad de mantener los estados de sobriedad que los que no. El 81% de los alcohólicos que se mantuvieron en una dieta libre de cafeína, baja en azúcares y alta en germen de trigo y fruta, lograban permanecer abstinentes hasta durante 6 meses.

  
Referencias:
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304394007005356
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3705810/


Insuficiencia cardíaca, lo que debes saber

Insuficiencia cardíaca

Una insuficiencia cardíaca se produce cuando el músculo cardíaco se debilita y no puede llevar suficiente sangre y oxígeno al resto del cuerpo. Dicha situación puede resistir un tiempo, pero eventualmente deberá ser tratada.


¿Qué causa una insuficiencia cardíaca?

El corazón puede comenzar a fallar a medida que la persona envejece, pero esta condición también puede afectar a jóvenes. En este caso, generalmente está relacionado con otro problema subyacente que bien puede ser hipertensión arterial, enfermedad coronaria o un defecto de nacimiento en el corazón. La enfermedad pulmonar es otro factor que puede provocar insuficiencia cardíaca. La obesidad, la diabetes y la apnea del sueño también se han relacionado con ella.


Síntomas

La sintomatología de la insuficiencia cardíaca es variada, veamos las más comunes:

Falta de aliento: Es uno de los primeros síntomas que se pueden notar, especialmente después de que la persona esté activa. También puede suceder cuando está en reposo, una vez que la insuficiencia cardíaca empeora. A veces puede sentir falta de aliento cuando está acostado o dormido. Eso es porque el corazón no puede mantener el flujo de sangre de vuelta desde los pulmones. Cuando esto ocurre, la sangre vuelve hacia los pulmones, eso hará más difícil respirar.

Fatiga: Si el corazón no bombea correctamente, el organismo extrae sangre de áreas menos importantes del cuerpo, como por ejemplo, los músculos de las extremidades. Eso puede hacer que los brazos y piernas se sientan débiles. La persona puede sentirse cansado haciendo cosas cotidianas, como subir escaleras o caminando dentro de su propia casa.

Tos y sibilancias persistentes: Esta es otra señal de que el corazón se está esforzando, y que la sangre que regresa de los pulmones está volviendo a ellos. Significa que el fluido se mete en los pulmones. A veces, la tos puede traer mucosidad blanca o rosada.

Hinchazón de pies y piernas: Los riñones, ya que tienen menos sangre para trabajar, no pueden deshacerse del sodio, esto ocasiona más líquido en los tejidos. Dicha situación es particularmente cierta para personas con dificultad inusual para respirar durante una actividad física. Por lo tanto, si recientemente ha desarrollado hinchazón de pies o piernas, o si es constante, debería consultar a un médico para una evaluación.

Náuseas y falta de apetito: Puede ocurrir que la persona sienta náuseas apenas comienza a comer, como si ya estuviera llena y no pudiera comer más. Esto puede conducir a la falta de apetito. Dicha situación se produce porque el sistema digestivo no está recibiendo suficiente sangre y oxígeno, y por tanto, no puede trabajar correctamente.
Un corazón acelerado: Es una señal de advertencia común. Cuando el corazón no bombea suficiente sangre, el cuerpo lo sabe y lo puede compensar de varias maneras, por ejemplo, agrandando el músculo del corazón o hacerlo latir más rápidamente.

Confusión: La persona puede parecer desorientada o lenta, o puede empezar a olvidar ciertas cosas evidentes. Cuando otros órganos no funcionan bien debido a la falta de sangre, afecta la fluctuación de ciertos minerales (como el sodio) en la sangre. Esto puede afectar el cerebro.

Disfunción eréctil: Comúnmente se piensa que la disfunción eréctil es un problema psicológico o del sistema reproductivo. Sin embargo, un flujo sanguíneo debilitado perfectamente puede desencadenar este problema. Los hombres con incluso una leve disfunción eréctil, pero sin problemas cardíacos conocidos, enfrentan un gran riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca en el futuro. Y como la disfunción se haga más prominente, las chances de riesgo de enfermedad cardiovascular crecerán.


Consejos para prevenir la insuficiencia cardiaca

Es posible reducir las probabilidades de contraer esta condición. Asegurarse de comer sano y hacer ejercicios físicos al menos tres veces por semana. Si fuma, dejar de fumar. Si hay sobrepeso, tratar de eliminar los kilos de más. Si la persona ya está en riesgo, el médico puede reducirlo con medicamentos. En este caso, es muy importante que la persona siga al pie de la letra las instrucciones del doctor.


Tratamiento para la insuficiencia cardíaca

Generalmente no hay cura para este problema, pero sí puede ser tratado. Normalmente, ese plan incluirá tareas como ejercicio y una dieta baja en sodio. Es posible que su médico le pida que se pese todos los días para asegurarse de no retener demasiado líquido. También necesitará hacer un seguimiento de la cantidad de líquido que consume cada día. Además de tomar algunos medicamentos. También es probable que necesite controlar el estrés y evitar la cafeína.
En determinados casos, el médico podría recomendar una cirugía para implantar algún dispositivo que ayude al corazón a funcionar mejor.


¿De qué manera afectan los anticonceptivos la salud de los futuros hijos?

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Al elegir a un compañero para tener hijos, lo natural es que la mujer desee a quien pueda transmitir cualidades genéticas benéficas a su futura descendencia. Dado que los mejores genes aumentan la supervivencia y las posibilidades de reproducción de dicha descendencia, los mecanismos que detectan la "calidad genética" evolucionaron para llevar a las personas a ser sexualmente atraídas por individuos con los genes apropiados.

Uno de esos indicios para la elección del compañero es el olor, que indica la compatibilidad entre los sistemas inmunitarios de las potenciales parejas. Específicamente, el olor revela la superposición entre los sistemas inmunes de las dos personas, de modo que las señales más atractivas se solapen menos entre los sistemas inmunes de la pareja. Es decir, cuanto mayor sea la disimilitud entre los sistemas inmunológicos de ambos individuos, más posibilidades de engendrar un niño sano.

Los futuros hijos se beneficiarían más de tener padres con sistemas inmunitarios disímiles, lo que resulta en un sistema inmune mejorado. En consecuencia, las mujeres han evolucionado para ser sexualmente atraídas por hombres con un sistema inmune diferente, principalmente durante las fases del ciclo de alta fertilidad.
Usando el "paradigma de las camisetas sudorosas", en el que participantes femeninas olfatearon camisetas recientemente usadas por hombres, los estudios han demostrado que las mujeres tienden a preferir el olor de hombres con un sistema inmunitario diferente como potenciales parejas.
Desafortunadamente, el uso de la píldora anticonceptiva interfiere con esta selección y cambia la preferencia natural para elegir parejas con el sistema inmunitario disímil.


Las mujeres experimentan cambios de preferencia masculina a lo largo de su ciclo menstrual, lo que les ayuda a obtener recursos relevantes para su estado actual de fecundidad, ya sea fértil o infértil.


Durante la fase fértil del ciclo menstrual, las mujeres buscan beneficios genéticos para su descendencia y, por lo tanto, son más atraídas por hombres cuyas características indican tales beneficios (por ejemplo, caras, cuerpos y voz más masculinas). Por el contrario, durante la fase estéril del ciclo, las mujeres buscan señales de alta inversión en la paternidad y la pareja, que suelen asociarse menos con las características masculinas.

Las mujeres tienden a preferir un sistema inmune similar durante la fase estéril por razones de afinidad: los olores similares (genéticamente hablando) pueden hacerlas sentir más seguras durante el embarazo.

Debido a que las píldoras anticonceptivas introducen hormonas que previenen la ovulación y conducen a la pérdida temporal de la fertilidad, la preferencia natural de las mujeres se fija en la similitud, como lo hace en las fases infértiles naturales del ciclo.


En particular, las mujeres que normalmente no usan anticonceptivos tienden a calificar a los hombres con sistemas inmunitarios disímiles como más atractivos físicamente, mientras que las mujeres que usan píldoras anticonceptivas tienden a calificar a hombres con un sistema inmunológico similar, como físicamente más atractivos.


Este cambio implica preferir desajustadamente a las potenciales parejas. Esto puede afectar negativamente la adaptabilidad del sistema inmunológico de sus hijos.


Un estudio

En una investigación reciente se examinó si los niños nacidos de parejas que se unieron durante el uso regular de píldoras anticonceptivas mostrarían más síntomas asociados con un sistema inmunológico más débil (por ejemplo, más propensos a las infecciones o que necesitaban más atención médica) en comparación con los niños cuyos padres se unieron cuando la madre no estaba utilizando pastillas anticonceptivas.

192 mujeres de 22 a 48 años participaron en el estudio. Todas las participantes eran madres biológicas de un niño de 1 a 8 años. Este rango de edad fue seleccionado porque los niños, en sus primeros años, son usuarios frecuentes de servicios de salud. 
61 mujeres informaron que conocieron al padre de sus hijos durante el uso de la píldora anticonceptiva, mientras que 119 mujeres informaron que no usaban pastillas anticonceptivas cuando conocieron al padre de sus hijos. 
Mediante la recopilación de las historias clínicas los investigadores averiguaron datos sobre la salud de los niños, incluyendo la tendencia a enfermarse, su salud general, salud relativa general (comparación con otros niños de su edad), la velocidad relativa de recuperación del niño enfermo, el número de visitas a un instituto médico para recibir tratamiento y el número de hospitalizaciones.

Los resultados revelaron que los niños con madres que estaban consumiendo la píldora son más propensos a infecciones, requieren más atención médica, sufren de una mayor frecuencia de enfermedades comunes y son percibidos como generalmente menos saludables que los niños cuyos padres se unieron en circunstancias de no consumo de la píldora. Estos hallazgos indican que un factor clave para asegurar el futuro de los niños puede deberse a una elección hecha años antes de que ellos nacieran: la decisión de su madre de usar la píldora anticonceptiva.

Las implicaciones de estos datos son profundas, ya que el uso de píldoras anticonceptivas es generalizado y sigue creciendo.  El 62% de todas las mujeres del mundo desarrollado en edad reproductiva usan actualmente un método anticonceptivo. Las consecuencias de estos números son sombrías: el sistema inmunológico de los niños de la generación actual podría ser más frágil que el de nuestros antepasados, dejando a las generaciones recientes y futuras más susceptibles a patógenos y, por tanto, más dependientes de la atención médica.



Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s40806-016-0074-4


El antidepresivo que se encuentra en nuestro cerebro


antidepresivo cerebro


Mientras que comúnmente se cree que la depresión clínica y otros trastornos de la salud mental son causados ​​por un "desequilibrio químico", hace ya tiempo que sabemos que esto no es cierto.
Ahora hay mucha evidencia de que los problemas de salud mental son causados ​​por una combinación de estresores como un trauma, infecciones, lesión cerebral o la falta de sueño, además del riesgo genético.
En el caso de la depresión o la ansiedad, varios factores estresantes pueden conducir a una sobre-activación crónica del sistema nervioso simpático (sistema de lucha o huida) y, finalmente, a la resistencia al cortisol, a la inflamación cerebral y a una disminución de la capacidad de las células en ciertas áreas del cerebro a trabajar eficientemente. Y como corolario, una capacidad disminuida de dichas células para recuperarse de su trabajo diario.


No es la falta de serotonina o "desequilibrio químico" lo que causa el problema, sino que se debe a una híper-activación del sistema nervioso simpático y la incapacidad para desactivarlo.


Cualquier cosa, entonces, que trabaje para ayudar en una depresión, no debe enfocarse en equilibrar las sustancias químicas per se, sino que debe trabajar en la sobre-activación del sistema nervioso, promoviendo la recuperación del mismo y mejorando la capacidad antioxidante del cerebro, para de esa forma subsanar su capacidad de reparación.

Uno de los grandes actores en esta recuperación y reparación se encuentra en el cerebro, es el factor neurotrófico derivado del cerebro o BDNF. Los niveles de BDNF son más bajos en ciertas regiones del cerebro durante un episodio de depresión, y se cree que ciertos antidepresivos y sales, como el litio, lo elevan.
El BDNF no sólo ayuda en la recuperación de la depresión, sino que también incide en tareas regulares como el aprendizaje y la memoria. Además, también participa en la reparación en casos de lesiones cerebrales.


El Factor neurotrófico derivado del cerebro BDNF (en inglés, brain-derived neurotrophic factor) es una proteína que está codificada por el gen BDNF. Actúa como agente de crecimiento de la familia de las neurotrofinas, asociadas al crecimiento del sistema nervioso. Estas neurotrofinas se encuentran en el cerebro y el tejido periférico.


Ahora sabemos que muchas personas tienen variaciones en el gen que codifica el BDNF. Específicamente, una parte del gen puede codificar el aminoácido metionina reemplazando una valina (aminoácido codificado por el ADN).
Esto abarca, aproximadamente, a una de cada tres personas, es decir, más del 30% de la población mundial. Aunque estos hallazgos son bastante recientes, sabemos que estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión y una mayor respuesta al estrés.


Cómo pueden ayudarnos estos conocimientos

Por ejemplo, un estudio demostró que el ejercicio físico es particularmente útil para la memoria en portadores de alelos de metionina en el gen BDNF. Las dosis bajas de litio (menores que las dosis estándar) se cree que eleva los niveles de BDNF. Incluso algunos estudios han demostrado que una dieta sana puede afectar positivamente al BDNF, aunque esto último se ha estudiado en ratones, pero no en humanos.

Sabemos que el BDNF ayuda a las neuronas a recuperarse así como los fertilizantes ayudan a las plantas a crecer. Los investigadores y los clínicos pueden trabajar juntos para ver qué medicamentos, como el litio o los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), pueden ser útiles para los perfiles genéticos de personas que no responden a intervenciones menos invasivas.
Por primera vez, los psiquiatras están a punto de ser capaces de decirles a sus pacientes... “aquí es donde está el problema en tu cerebro, y esto es lo que podemos hacer para solucionarlo”.


Referencia:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23907543
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22500970